Son numerosos los estudios que han demostrado que comer regularmente pescado azul es bueno para la función cerebral, sobre todo en las personas mayores. Esto se debe a un elevado contenido en ácidos grasos esenciales como el omega-3, cuyo poder antioxidante lo hace un buen factor de prevención de enfermedades neurodegenerativas como la demencia o el Alzehimer.

Nosotros hemos tratado este tema en alguna noticia previa, pero recientemente, se ha publicado un estudio en la Revista Americana de Medicina Preventiva (American Journal of Preventive Medicine), que confirma que incluso comer cualquier tipo de pescado semanalmente ayuda a mantener una salud cerebral óptima, independientemente del contenido de Omega-3 que tenga.

El trabajo de investigación ha sido llevado a cabo por científicos de la escuela de medicina de la Universidad de Pittsburgh (Pennsylvania, EE.UU.). Sus autores afirman en el trabajo que las estimaciones mundiales para el 2040, cifran la prevalencia en 80 millones de personas afectadas de demencia, entendida como una pérdida de las funciones cognitivas que impide llevar una vida normal pudiendo afectar a la memoria, el lenguaje, la orientación, la atención, las habilidades en la resolución de problemas complejos, etc. Concretamente en los EE.UU., el caso del Alzheimer, que es la demencia más común, se estima que en 2040 afectará a 5.2 millones de personas y sólo diez años después a 16 millones de mayores de 65 años.

Es estudio ha incluido a 260 personas con las capacidades cognitivas intactas que participaban paralelamente en un estudio sobre salud cardiovascular que comenzó en 1989, ha durado 10 años  y tiene la finalidad de conocer los posibles factores de riesgo cardiovascular de las personas alcanzados los 65 años. Entre las variables recogidas entre los años 89 y 90, se realizó un análisis de la ingesta dietética y los métodos de preparación de alimentos, así como pruebas de resonancia magnética nuclear (RMN) de alta resolución.

Los resultados han demostrado que las personas que consumían semanalmente algún tipo de pescado al horno o a la plancha, tenían significativamente más materia gris en su cerebro, la cual se relaciona con la cognición y la memoria. Esto no era así para aquellos que comían pescado habitualmente pero cocinado frito. La razón podría recaer de nuevo en el omega-3 y los ácidos grasos beneficiosos para la salud ya que las elevadas temperaturas del aceite al freír los destruyen. Sin embargo, los investigadores no han encontrado relación significativa entre las mayores densidades de masa gris y mayores valores de omega-3 en sangre, por lo tanto este efecto preventivo no se debe al contenido de omega-3 concretamente sino al del pescado en general.

Como siempre, lo ideal para llevar una dieta equilibrada es comer alimentos variados, lo mismo ocurre con el pescado. Como nos confirma este estudio, no debemos ceñirnos sólo a los pescados ricos en omega-3, conocido como pescado azul; primero por que son más grasos que el pescado blanco y porque, en general, los pescados azules de gran tamaño como emperador, atún, etc. retienen metales pesados en su musculatura, como el mercurio, que resultan tóxicos al acumularse en nuestros organismo. Por lo tanto, es necesario comer pescado dos o tres veces a la semana, pero también es necesario variar el tipo de pescado. También conviene recordar que el omega-3 también se encuentra en algunos frutos secos como las almendras y nueces, de las que se recomienda comer un puñado diario.

 

Fuente: Fundación Alimentación Saludable

http://www.alimentacionsaludable.es/noticias/noticia.asp?id=165

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