Para muchas personas, la dieta mediterránea es un asunto común de todos los días. A pesar de que al principio pudiera resultar un poco complicado de lograr, con constancia y determinación se puede encontrar el camino para aprovechar los beneficios que esta aporta a nuestra salud.

Debido al estilo de vida que cada persona tiene, a veces poder tener una buena alimentación se trata de un sueño utópico. Poco a poco vamos aprendiendo maneras de cómo estar bien con uno mismo. Es por eso que a continuación se presenta una serie de recomendaciones para acercarse más a la dieta mediterránea.

¿Cuáles son los beneficios de la dieta mediterránea?

Entre muchos otros aspectos, uno de los principales beneficios de este régimen alimenticio es el beneficio económico, ya que los ingredientes utilizados para la elaboración de estos platos pueden ser encontrados fácilmente a costos accesibles. Sin embargo, los beneficios más destacados son aquellos relacionados directamente a la salud humana.

Es conocido que la dieta mediterránea se compone principalmente por grasas de buena calidad, gran variedad de verduras y frutas que nos permiten incrementar el consumo de fibra. De igual forma, los cereales integrales favorecen la diversidad de minerales y vitaminas, que, entre otras cosas, nos protegen contra enfermedades cardiovasculares. “La dieta mediterránea nos ofrece incontables alternativas para mejorar nuestra salud y, por si fuera poco, también nos ayuda a controlar nuestro peso y a prevenir la obesidad.”

Es importante mencionar que la dieta mediterránea nos brinda innumerables beneficios a nuestro cerebro, ya que la misma se encarga de cuidar de la salud de nuestro sistema nervioso central. Al mismo tiempo mejora considerablemente la memoria, incrementando la esperanza de vida en pacientes que sufren de Alzheimer.

Los beneficios van más allá de nuestro cerebro y corazón. Nuestras hormonas también resultan favorecidas con la dieta mediterránea, ya que los buenos nutrientes presentes en la misma mejoran la fertilidad de las personas. También ha sido demostrado que el riesgo de sufrir alergias se reduce, así como también el de enfermedades degenerativas como el cáncer.

De tal manera, la dieta mediterránea nos ofrece incontables alternativas para mejorar nuestra salud y, por si fuera poco, también nos ayuda a controlar nuestro peso y a prevenir la obesidad.

¿De qué manera nos podemos acercar a la dieta mediterránea?

Si queremos que la dieta mediterránea sea parte de nuestra vida, podemos iniciar mejorando nuestras habilidades en la cocina. De esta manera podremos aprender a preparar los ingredientes característicos de este tipo de régimen, tales como las frutas y verduras, legumbres, pescado, aceite de oliva, entre otros. Al limitar el consumo de carnes rojas y procesadas, nuestro cuerpo lo estará agradeciendo.

Pasos para acercarnos a la dieta mediterránea:

1. Al menos una vez al día consume las frutas y verduras crudas. De esta forma estarás aprovechando sus vitaminas y minerales, al igual que la fibra. Consume ensaladas, trozos de frutas o legumbres frescas.

2. Consume aceite de oliva y no lo limites únicamente a aderezos. Puedes utilizarlo para la cocina en general, bien sea para darle sabor a alimentos o para freír a altas temperaturas.

3. Aléjate de las harinas y añade más frutas y legumbres a tu dieta diaria. Tu lema debería ser ‘más ensaladas y menos hamburguesas’.

4. Aumenta el consumo de pescado. Procura consumir pescado fresco al menos una o dos veces a la semana.

5. Consume frutos frescos y semillas añadiéndolos a ensaladas, o bien sea como un snack o aperitivo.

6. Recuerda utilizar especias y hierbas frescas en tus recetas. De esta manera estarás agregando más vitaminas, minerales y antioxidantes.

 

Fuente: diario “Informe 21.com”

Fotografía: “Informe 21.com”

http://informe21.com/salud-y-bienestar/6-consejos-para-acercarte-a-la-dieta-mediterranea