Cenas de empresa, comidas con los amigos, eventos con la familia… Durante las próximas semanas las celebraciones navideñas coparán los planes de la mayoría de los españoles, reuniones que, en la mayoría de los casos, consistirán en comer y beber.

De hecho, según un informe realizado por el Centro de Investigación sobre Fitoterapia (Infito) y la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (Sedca), siete de cada diez españoles se exceden con la comida y la bebida durante estas fechas señaladas. Como consecuencia, aproximadamente el 51 por ciento reconoce que tiene molestias digestivas y el 34 por ciento resaca tras ingerir alcohol en las fiestas.

“Cada comida navideña supone una media de, al menos, 1.100 calorías, a las que se les suman las correspondientes de las bebidas alcohólicas, lo que implica que cada persona puede aumentar entre 2 y 5 kg su peso normal.”

Ante estos datos, Pilar Riobó, especialista en Endocrinología y Nutrición, recuerda que los excesos pueden conllevar trastornos de salud: “El principal problema es la duración de los excesos. Durante 20 días se suceden una gran cantidad de comidas copiosas que suelen ir acompañadas por un gran consumo de alcohol”.

A esto se añade que cada comida navideña supone una media de, al menos, 1.100 calorías, a las que se les suman las correspondientes de las bebidas alcohólicas, lo que implica que cada persona puede aumentar entre 2 y 5 kg su peso normal. Pero, ¿qué se puede hacer ante esto? Estos trucos pueden ayudar a evitar los excesos en los platos navideños:

Reducir las comidas hipercalóricas

Tal y como señala Rosa García Alcón, secretaria científica de Sedca, la mayoría de los menús navideños son muy contundentes (incluyen asados de cerdo y cordero en muchas ocasiones), se comen en días consecutivos e incluyen más platos, dulces y alcohol. “Esta contundencia tiene una razón histórica: antes las personas pasaban frío y tenían que acumular grasa; ahora no está justificado”, afirma. “Y a esto le sumamos que la vida cada vez es más sedentaria”.

García Alcón recomienda reducir las dietas copiosas y señala algunos consejos para que los cocineros adapten a sus menús, como elaborar canapés con hortalizas a la plancha, rebajar la utilización de las salsas o cambiar pequeños ingredientes (la mayonesa, por ejemplo, se puede realizar con yogurt y la mantequilla o la nata de las salsas se puede sustituir por leche evaporada), elegir una ensalada de escarola con granada como primer plato, evitar los fritos o seleccionar el pescado al horno como plato principal.

“Si una persona tiene muchos eventos puede cambiar la cena o la comida por una merienda con los amigos”, apostilla.

Respecto al alcohol, recomienda ser moderado en su consumo, evitarlo en las grandes comidas y alternar con agua. Por último, si el menú incluye embutido aconseja optar por jamón ibérico en lugar de otros más grasos, como el chorizo.

Dulces

Es inevitable que durante las fiestas las personas consuman más dulces de los habituales. García Alcón indica que, puesto que tras las comidas las sobremesas se alargan durante horas, es preferible sacar el postre más tarde para evitar picar dos veces. Además, conviene no olvidar las frutas. “Tienen muchas propiedades antioxidantes, la mayoría en la piel”, recuerda.

Además, Riobó apuesta por contrarrestar el efecto de los dulces. “Las fiestas están para disfrutarlas. Si se consumen dulces, un buen baile o un paseo pueden ayudar a reducir el exceso de calorías. Debe apoyarse en los mecanismos de compensación”.

Otra opción puede ser optar por la fruta asada, una alternativa sabrosa y ligera a la que no es necesario añadir azúcar, la fructosa de la fruta se encargará de que esté dulce.

Exceso de sal

Las dietas occidentales pecan de abusar de la sal para dar más sabor a los platos. Sustituirla por las especias puede ser una buena opción.

Cocinar lo necesario

La costumbre de cocinar más platos de los necesarios para tener sobras al día siguiente es uno de los grandes enemigos de los excesos. Las expertas recomiendan evitar repetir menú los días siguientes a las fiestas.

Descansar entre fiesta y fiesta

El aparato digestivo también necesita descansar entre comida y comida. Si un adulto sabe que va a realizar una cena copiosa, por ejemplo, puede consumir productos ligeros, como frutas, caldos, verduras o yogurt en el resto de comidas.

Fitoterapia

¿Sabías que la alcachofa es depurativa y favorece la digestión? ¿O que el hinojo reduce los gases? Las plantas medicinales pueden ser un gran aliado contra los excesos navideños. Teresa Ortega, profesora de Farmacología en la Universidad Complutense de Madrid y vicepresidenta de Infito, explica cómo pueden ayudar a una persona estos preparados farmacéuticos.

“El cardo mariano, por ejemplo, protege al hígado frente a los efectos dañinos del consumo de alcohol: previene la toxicidad inducida y tiene un efecto hepato-regenerador que puede corregir el daño por la ingesta”, afirma. “Además, favorece la secreción de la bilis, lo que permite mejorar la función del hígado y de la vesícula biliar y facilita la digestión de las sustancias grasas”.

En lo que respecta a la alcachofa y el hinojo, Ortega indica que las hojas basales de la alcachofa mejoran el drenaje, tienen efecto diurético, reducen el colesterol y desintoxican el organismo. “El hinojo reduce los gases que tienden a aparecer tras las comidas copiosas. Estas tres plantas son las que mejores resultados ofrecen frente a los excesos. Sin embargo, conviene consultar al farmacéutico para que asesore a cada persona la dosis adecuada y cómo tomarla”.

Mar Sevilla Martínez

 

Fuente: DMedicina

http://www.dmedicina.com/vida-sana/alimentacion/dietas/2015/12/10/trucos-evitar-excesos-navidenos-97368.html