La dieta mediterránea ha sido y sigue siendo ensalzada por expertos y profanos, no cabe duda que sus virtudes alcanzan no solo a la bondad de sus elementos nutricionales constitutivos, sino a los beneficios que aporta a nuestro organismo desde todos los puntos de vista. Sin duda, y así se ha demostrado que es una dieta cardiosaludable puesto que evita la ingesta de grasas saturadas animales, grasas trans, así como de otros principios plagados de azúcares que en poco o nada benefician a nuestra salud y a nuestro organismo.

Así y según pone de manifiesto las conclusiones de uno de los mayores ensayos clínicos puesto en marcha por la investigación española y uno de los principales desarrollados sobre nutrición en el mundo, la dieta mediterránea, suplementada con aceite de oliva extra virgen o frutos secos, evita la aparición de enfermedades cardiovasculares, en comparación con una dieta baja en grasa. Si pensamos que estamos en el país del aceite, en la estación donde se recogen todo tipo de frutos secos y que somos un entorno cerealista, con una huerta digna de tener en cuenta, con unas costas que nos ofrecen una variedad enorme de pescados y que disponemos de una cabaña de ganado envidiada por su calidad, no podemos dejar de aprovecharnos de esa situación de privilegio que además tiene puesta su impronta culturalmente nuestra variada cocina.

En opinión del catedrático de la Universidad de Navarra, Miguel Ángel Martínezcoordinador de la red de investigadores participantes en el estudio PREDIMED, “se trata de rescatar el estilo de vida de nuestros padres y abuelos y huir de nuevas modas importadas de otros países que estamos viendo que no son tan saludables como las nuestras”.

Los elementos básicos constitutivos de esta dieta tan apreciada y reconocida son:

1.- Variedad de productos vegetales, incluyendo frutas y verduras, legumbres, hortalizas. Su consumo variado y en mayor cuantía que los alimentos de origen animal es relevante.

2.- Consumo diario de pan y de alimentos derivados de los cereales (pasta, arroz, etc.), así como sus derivados integrales, ya que nos aportan un alto contenido en fibra, imprescindible para el buen funcionamiento de nuestro aparato digestivo, además de dotarnos de hidratos de carbono de fácil asimilación.

3.- Uso de aceite de oliva virgen extra acompañando a nuestros platos, por ejemplo las ensaladas y verduras o por qué no en rebanada en el desayuno que está estupenda.

4.- Fruta fresca de temporada como postre habitual y puede utilizarse como alimento entre comidas, es decir a mitad de mañana o a mitad de tarde, es una costumbre muy sana y asequible.

5.- Consumo de pescado en mayor cantidad puesto que la gran variedad que ofrecen nuestras costas nos lo permite. Tener en cuenta la bondad de los pescados azules (Atún, Bonito, Sardina, Boquerón, Salmón…). Los huevos con moderación, de 2 a 4 por semana, son un alimento completo pero en su consumo equilibrado está el secreto.

6.- Consumo moderado de pollo y prudente de carnes rojas y sus derivados. El pollo tiene la ventaja de no poseer la grasa que tiene la carne de otros animales (cerdo, buey, ternera, cordero, etc…), especialmente si somos aficionados a consumir la grasa que la circunda y que sin duda le da un sabor muy particular.

7.- Consumo de frutos secos al menos 3 veces por semana. Pensemos que estamos en la estación ideal para su consumo, aunque en cualquier caso su conservación es perfecta y podemos disfrutarlos a lo largo de todo el año.

8.- Consumo de productos lácteos a diario, preferiblemente bajos en grasa como yogurt y quesos. Recientemente se ha demostrado que el consumo de yogurt disminuye de forma considerable el riesgo de padecer sobrepeso y obesidad.

9.- El agua como la bebida preferente (4 a 8 vasos al día). Consumo moderado de alcohol, principalmente en forma de vino tinto en las comidas, puesto que sus taninos, polifenoles y demás componentes actúan como antioxidantes mejorando la circulación sanguínea; eso sí, insistimos, se ha de consumir con moderación para evitar otros efectos no deseados.

 

Fuente: Ecodiario

Fotografía: EFE

Las nueve claves de la dieta mediterránea – EcoDiario.es  http://ecodiario.eleconomista.es/salud/noticias/6600604/04/15/Las-nueve-claves-de-la-dieta-mediterranea.html#Kku8funlaEM6XfVS