Todo el mundo sabe que para seguir una dieta sana y equilibrada, las cenas jamás deben constar de platos demasiado grasientos y copiosos. Y es que la noche es el momento del día en el que menos gasto calórico tenemos, pues ocupamos la mayor parte del tiempo descansando. Esto empuja a dichos nutrientes a almacenarse en los depósitos grasos y de glucógeno. Además, las digestiones suelen ser mucho más lentas y pesadas, facilitando la aparición de otros síntomas como el ardor o el reflujo.

Ante esta situación, son muchas las personas que recurren a la fruta como ingrediente principal de sus cenas. Sin embargo, a pesar de ser un alimento de lo más saludable, por la noche su efecto puede resultar contraproducente. ¿Es malo comer fruta antes de ir a dormir?

No todas las frutas son iguales

Antes de entrar en materia, es importante recalcar que ninguna fruta es perjudicial para el ser humano, ni por la mañana ni por la noche. La única diferencia es la composición y el efecto que tiene sobre el individuo a altas horas. Por ejemplo, no todas las frutas tienen la misma cantidad de agua, un poder saciante o un índice glucémico bajo. Es por eso que resulta imprescindible saber diferenciar aquellas que benefician a nuestro organismo antes de dormir de las que no.

La mayoría de frutas son una opción excelente para el resto del día, sobre todo en el desayuno y la merienda. Recordemos que se trata de un alimento rico en vitaminas, minerales, fibra y fructosa, que aporta la energía necesaria para hacer frente a la jornada. No obstante, “ingerirlas de noche puede aumentar los niveles de azúcar en la sangre, y esto puede afectar en mayor o menor medida a ciertas personas. Por lo general, los que más sufren son las personas diabéticas”, asegura Sasha Barboza, personal fitness trainer.

“No todas las frutas son recomendables por la noche. Una buena opción son aquellas piezas cuya composición sea rica en agua, pues ayudan a hacer una correcta digestión.”

“Otra de las razones por las que no es recomendable consumir frutas de noche es porque aumenta la necesidad de querer comer cosas dulces, con mucho azúcar. Si vas a comerlas a esas horas, trata de elegir las de bajo índice glicémico”, añade Barboza. Además, según los resultados de varios estudios en la materia, este hábito también favorece el aumento de peso, incrementa los niveles de azúcar en sangre y provoca una incómoda indigestión. Asimismo, sobrepasar las raciones diarias recomendadas puede provocar malestar gastrointestinal por su alto contenido en fibra y ciertos ácidos. “La cantidad de fruta que debe consumirse en el día va de 3 a 5 unidades”, señala Barboza. Bajo esta premisa, ¿qué frutas debemos incluir en la cena para no alterar el sueño?

Aprende a comer fruta por la noche

  • Poder saciante. La cena es la comida que más engorda del día, por eso es muy importante mantener el hambre totalmente controlado. Para ello, escoge frutas hipocalóricas y cuyo poder saciante evite esas visitas intempestivas a la nevera a altas horas de la noche.

  • Evita los ácidos. Nada de naranjas, mandarinas, uvas, piña, ciruelas o arándanos a la hora de la cena. Estas frutas cítricas son famosas por su incidencia sobre los ciclos del sueño y los jugos gástricos. Otros síntomas relacionados con su consumo son la digestión pesada o el ardor de estómago.

  • Alimentos relajantes. Son muchas las frutas y verduras que ayudan a relajarse justo después de su consumo. Esto resulta fundamental para aquellas personas a las que les cueste conciliar el sueño. Recordemos, además, que un buen descanso siempre va ligado a una buena alimentación.

  • Nada de azúcar. Otro de los factores a tener en cuenta es el nivel de azúcar que posee la fruta en cuestión. Como ya hemos visto anteriormente, lo normal es que este tipo de alimentos sean ricos en fructosa, una sustancia que nuestro organismo asimila con mayor dificultad por la noche y que supondría una pequeña contribución al aumento de peso.

  • Ricas en agua. Y por último, y no menos importante, las frutas que escojas para tu menú nocturno deben tener un alto contenido de agua, que mantendrá el cuerpo hidratado incluso durante el descanso. Para que esta alcance un nivel mucho más óptimo, puedes combinar la fruta con una sopa o un caldo.

Dicho esto, varios expertos en la materia sitúan la manzana, la pera y el melón como las frutas más beneficiosas para el organismo por la noche. Todas ellas cumplen los requisitos antes expuestos y, además, son bajas en calorías e incluyen una gran proporción de nutrientes. Por el contrario, debes evitar el consumo de kiwi, plátano, fresas, frambuesas o mango antes de ir a dormir. Si eres un apasionado de esta fruta, será mejor que la degustes en otro momento del día, cuando tu cuerpo tenga un margen mayor para quemar y asimilar la fructosa y los ácidos que incluyen en su composición.

Verónica Mollejo

Fuente: Alimente. El Confidencial

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