1.- Es normal la falta de apetito y el decaimientode los niños cuando están enfermos:

Es una de las principales recomendaciones alimenticias: el organismo necesita descanso, necesita ayunar.

El organismo necesita mucha energía para enfrentarse a los agentes infecciosos, tanto virus como bacterias.

Como mecanismo de defensa nuestro organismo disminuye el apetito, da ordenes de cerrar el paso a los alimentos, para no tener que gastar la energía que ahora necesita para combatir a la infección.

Además el organismo genera malestar y postración para regular la actividad física, para que los niños se estén quietos y no se muevan en la fase de regeneración y para ahorrar la energía que ahora necesita para su restablecimiento.

2.- Asegurar el aporte de líquidos, minerales y vitaminas:

  • Ofrecer sobre todo agua fresca siempre que lo desee. En pequeñas cantidades, poquito a poco. Sin forzar.
  • Se pueden ofrecer infusiones de manzanilla, té verde, tomillo, romero, menta, etc.
  • Las frutas enteras y maduras en pequeñas cantidades, es uno de los alimentos más adecuados. Se digieren con facilidad y se asimilan muy bien.
  • Licuados caseros de fruta natural y hortalizas, como zanahorias, calabaza, puerro, calabacín, espárragos, alcachofas, lechuga, escarola, remolacha, setas, champiñones, etc.
  • Los licuados se diferencian de los zumos, en que no se eliminan los residuos sólidos que contienen, sino que se aprovechan. Son muy ricos en vitaminas, minerales, con muchos anti-oxidantes, y fibra natural, muy necesarios para las defensas de nuestro organismo.
  • También se puede ofrecer las verduras, tubérculos y hortalizas en forma de sopitas, calditos o purés.
  • Asimismo, si el niño tiene algo de apetito, se pueden tomar cereales integrales, como pan integral, pasta integral, arroz integral, preferentemente con verduras, hortalizas y especias como ajo, cebolla y perejil.
  • También se puede ofrecer legumbres como garbanzos, lentejas, etc. Se puede preparar Humus para untar (garbanzos y sésamo).
  • A medida que van mejorando los síntomas, también se pueden añadir frutos secos en niños mayores de tres años o en forma de crema de untar (molidos o batidos de nueces, almendras, avellanas, etc.). Son alimentos muy ricos en omega-3 que son precursores de sustancias anti-inflamatorias.
  • Usar preferentemente aceite de oliva virgen extra, en pequeñas cantidades.

3.- Evitar las digestiones pesadas:

  • Limitar los alimentos con alto índice glucémico, como harinas refinadas, pan blanco, bollería, galletería, dulces, etc.
  • Limitar los alimentos de origen animal, como las carnes y los derivados cárnicos (embutidos), leche de vaca, natas, mantequillas, huevos, etc.
  • Limitar alimentos grasos, aceites refinados, grasas saturadas.
  • Limitar precocinados de origen industrial y alimentos basura, con nutrientes de escasa calidad alimenticia.

Estos alimentos requieren mucho tiempo y mucha energía para su digestión y durante estos días es preferible reservar fuerzas para que puedan disponer de ella, los sistemas defensivos del organismo.

4.- Dieta ligera, sin forzar:

Es preferible comer poca cantidad y varias veces al día.

El apetito y la sed del niño son buenos indicadores de sus necesidades.

Lo normal sería que tenga más bien sed y prefiera alimentos fáciles de tragar, más bien fríos que calientes y que no le produzcan molestias o dolor en la garganta.

Es preferible utilizar poca sal y nada de azúcar. Se puede endulzar con un poquito de miel.

Recomendaciones y cuidados generales

1.- Descansar bien:

  • Preferirá estar en el salón tumbado que en su dormitorio, pero estará aletargado, con un bajo estado de ánimo.
  • Deberá dormir siempre que lo desee, procurando que no cambie el ritmo del sueño.
  • Hacer sonreír a un niño que está malo, es un potente aldabonazo a sus deseos de vencer la batalla que está realizando.

2.- Paseos al aire libre:

  • Una vez empiece a mejorar es recomendable salir durante el día, y dar un paseo tranquilamente al aire libre.
  • El aire fresco en un lugar saludable, facilita la llegada de oxígeno de alta calidad y limpia los pulmones.
  • Aprovechamos el paseo para ventilar bien la habitación del niño, que se cargue de oxígeno.

3.- Lavados nasales:

  • El atasco de nariz es lo más desagradable en los niños pequeños, que no pueden respirar y se asfixian. Podemos utilizar suero fisiológico o agua marina.
  • Ofrecer bebidas calientes, ayudan a eliminar los mocos y alivian la tos y el dolor de garganta.
  • Las duchas calientes o de vapor ayudan a aliviar la irritación nasal y a despejar las vías respiratorias. Se pueden utilizar humidificadores para que el aire se cargue de vapor y ayude a ablandar las mucosidades y despejar las vías nasales.
  • También podemos utilizar aparatos de aerosoles para nebulizar con suero fisiológico o agua marina.

4.- Posición semi-sentada para dormir

  • Están mucho más cómodos en esta posición que tumbados, ya que entonces la mucosidad por gravedad desciende y obstruye las vías respiratoria y el niño se asfixia.
  • Los niños pequeños respiran mejor en la sillita de paseo que en la cuna, por este motivo debemos dejar que se duerma en la sillita si está más cómodo.

 

Fernando Calatayud Sáez

Fuente: Alimmenta

Fotografía: Alimmenta

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