Con la vuelta al trabajo tras las vacaciones, reaparecen los primeros síntomas de fatiga y agotamiento ligados al estrés, las prisas y ese exceso de actividad que vuelve a ser protagonista una vez consumidos los días libres.

Para ponerle remedio a esa fatiga, la alimentación juega un papel fundamental, aunque “desgraciadamente”, a juicio de la nutricionista Sara Garcés, no todos reparen adecuadamente en ella. “Son muchas las personas que no toman las suficientes verduras, frutas y legumbres que el organismo necesita para funcionar, y eso se traduce en la ingesta de otra serie de alimentos poco saludables que es necesario reducir de la dieta”, avisa esta experta.

“A través de una buena alimentación se puede poner remedio al cansancio que provoca retomar la actividad diaria tras las vacaciones.”

Para concienciar acerca de la importancia de una alimentación correcta, Garcés pone el foco en cuatro alimentos que, en el marco de una dieta equilibrada y saludable, contribuyen a combatir el agotamiento:

  1. Frutos secos. Para esta nutricionista, los frutos secos son “el alimento estrella” que nos ayudará a cargar las pilas, debido a su elevado aporte de proteínas vegetales, fibra y micronutrientes -como vitamina E, vitaminas del grupo B, potasio, fósforo y magnesio-. “La mayor parte de sus grasas son monoinsaturadas y poliinsaturadas, las cuales están relacionadas con la reducción de los niveles de colesterol LDL”, explica esta nutricionista, quien asegura que para su consumo, cualquier momento del día es bueno, ya sea tomándolos en ensaladas a la hora de la comida o la cena, en el desayuno, a media mañana o en la merienda.
  2. Avena. La “reina” de los cereales es también uno de los alimentos más energéticos que existen (aporta 335 kcal por 100 gramos). Así pues, proporciona hidratos de carbono de lenta absorción, aminoácidos esenciales, proteína vegetal, fibra y micronutrientes como la vitamina E, B1, B2, magnesio, calcio, fósforo y hierro. A la hora de tomarla, Garcés la recomienda en el desayuno, incorporándola a un yogur junto a algo de fruta -como frambuesas, fresas o arándanos-.
  3. Verduras. Junto a las frutas, son esos alimentos que a juicio de esta nutricionista “nos aportan muchísimos beneficios y ningún inconveniente”, por lo que no se concibe sin ellas una dieta saludable. Garcés recomienda tomar al menos dos raciones de verdura al día y entre 2 y 3 piezas de fruta diarias para tener las pilas bien cargadas y combatir así el agotamiento.
  4. Legumbres. Aportan fibra, proteína vegetal, hidratos de carbono complejos y micronutrientes como el hierro. Esta nutricionista recomienda consumir legumbres como mínimo 2-3 veces por semana. “En verano, muchas personas las reducen porque no les apetece comerlas en caliente, pero lo cierto es que pueden comerse de muchas maneras y una de ellas -sugiere Garcés- es con verduras en ensalada“.

Por el contrario, esta nutricionista advierte de ciertos “alimentos que conviene evitar siempre -y no solo en los meses de calor-“, intentando sustituirlos por los arriba citados. Son aquellos que poseen una gran cantidad de azúcar, grasas trans y calorías vacías, como la bollería, las galletas, las bebidas azucaradas, los dulces o la comida precocinada. Al mismo tiempo, esta dietista aconseja reducir el máximo los cárnicos procesados, sustituir los cereales blancos por los integrales y aumentar al máximo el consumo de verduras, frutas y legumbres para que una correcta alimentación se convierta en un aliado más contra el agotamiento .

Fuente: diario El Heraldo de Aragón