Es una de las verduras más apreciadas por la cocina y la gastronomía por su forma y sabor peculiar, que la distingue de las procedentes de otras zonas geográficas. Tiene forma redondeada y apretada, y su sabor, crujiente y ligeramente amargo, deja sensación de placer y frescor en la boca. Su presencia en tierras de la Ribera del Ebro se remonta a la Edad Media, y aunque la cultivaban los romanos, es originaria del norte de África. Fueron los árabes los que dieron impulso definitivo a su cultivo. La IGP (Indicación Geográfica Protegida) ampara la producción de 33 localidades cuyo el centro es Tudela.

Desde el punto de vista nutricional, la alcachofa es rica en minerales y oligoelementos (potasio, fósforo, cobre y zinc). Por otro lado, estimula el tránsito intestinal por la acción de las fibras que contiene. Al ser más rica en hidratos de carbono y en proteínas que la mayoría de las verduras, la alcachofa es también un poco más energética.