José María Ordovás, padre de la ‘nutrigenómica’, lamenta el mensaje “alarmista” de la OMS que vinculaba la ingesta de carne roja con mayor índice de cáncer

El 25 Congreso Médico de la Sociedad Andaluza de Hipertensión Arterial y Riesgo Vascular (Sahta) acogió ayer una conferencia sobre obesidad del doctor zaragozano José María Ordovás, director del Laboratorio de Nutrición y Genética de la Universidad de Tufts (Boston, Estados Unidos) y conocido como el padre de la nutrigenómica (rama de la genómica nutricional que estudia las interacciones entre el genoma y los nutrientes).

La obesidad es una epidemia. Usted lleva investigando décadas sus entresijos. ¿Qué conclusiones ha obtenido?

–La obesidad tiene 2 componentes (el aspecto estético y su implicación en la salud). La vertiente física de la obesidad es fácil de medir, pero la relacionada con la salud es más complicada. A la hora de hablar de obesidad tenemos a personas obesas, pero que metabólicamente están sanas, y personas delgadas o con un peso normal que son metabólicamente obesas, porque tienen el mismo riesgo de diabetes y de otras dolencias que una persona con sobrepeso. Cada caso se debe estudiar a nivel individual.

¿Y cómo se comprueba que existe esa obesidad y ese riesgo de enfermedades subyacentes que no se deducen del físico?

–Pues a través de los estudios de técnicas de imagen corporal que estamos realizando para determinar la cantidad de grasa que existe en el organismo y lo que es más importante, dónde se deposita esa grasa. Ya que una persona con un peso visualmente normal puede presentar un riesgo cardiovascular alto, porque la grasa la tiene depositada en las zonas más peligrosas, como pueda ser alrededor de los órganos. Y, por el contrario, la grasa que se ve o tocamos sería la metabólicamente menos dañina o menos asociada a problemas de salud. Estas tecnologías de imagen son caras y se deberían poder aplicar a la población general de forma clínica. Para ello, necesitamos hallar biomarcadores (análisis de sangre o de orina más económicos) que identifiquen ante qué tipo de obesidad nos enfrentamos en cada caso, si la buena o la mala, y lograr que el genoma y la metabolómica nos den esa información.

“A la hora de hablar de obesidad tenemos a personas obesas, pero que metabólicamente están sanas, y personas delgadas o con un peso normal que son metabólicamente obesas”

Al margen de estos avances, hacer ejercicio moderado y tomar una dieta sana siempre ayudarán a prevenir o combatir la obesidad, ¿no?

–La actividad física y la nutrición saludable, como la dieta mediterránea, es capaz de reducir la obesidad estética y también la grasa estática metabólicamente negativa. Pero los consejos globales son adecuados para algunas personas, pero no para todas. Por eso, durante décadas hemos investigado el genoma con el objetivo de identificar los genes que predisponen a la obesidad, conocer sus bases moleculares y cuáles son las soluciones más apropiadas para cada persona.

¿Qué le parece el mensaje de la OMS que relaciona mayor probabilidad de cáncer con comer carne roja o procesada?

–La forma de comunicar el mensaje ha sido negativa y alarmista. Todo no puede ser no. El veneno está en la dosis. Se puede comer carne roja o procesada dentro de una dieta compensada.

M.J. Raya

Fuente: Diario de Córdoba

http://www.diariocordoba.com/noticias/contraportada/jose-maria-ordovas-hay-personas-delgadas-metabolicamente-obesas_997571.html