El gluten ha adquirido en los últimos tiempos mala fama. Con la comprensible y justificada excepción de los celíacos, muchas personas han decidido eliminar su presencia de las dietas habituales y apostar por el cada vez mayor número de productos que dejan claro no incorporar gluten a su elaboración.

Sin embargo, las razones para hacerlo en ocasiones no están muy bien fundamentadas. Una de las creencias más extendidas es que el gluten engorda, cuando no es así. Aunque personas famosas lleven una dieta libre de gluten para mantener la línea, en realidad no tiene ninguna influencia en este aspecto.

No consumir gluten, además, puede ser perjudicial. Los profesionales de la nutrición que, llevados por una presencia cada vez mayor en el mercado de alimentos libres de gluten, los han analizado para concluir que quienes solo consumen estos productos tienen un déficit de vitaminas porque en su elaboración se incluyen grandes cantidades de químicos y de rellenos que no aportan vitaminas naturales.

En un sentido saludable, el gluten constituye una buena y natural fuente de proteínas necesarias para nuestro organismo. Comidas con este elemento como los panes, cereales, pastas o avena, y los alimentos de grano entero son muy buenos para nuestra salud. Debemos recordar que quizá el plan blanco no tenga tanto valor nutricional, pero otros granos son una buena opción para consumir fibra y un buen aporte de nutrientes.

Quienes decidan eliminar este alimento de sus dietas han de tener en cuenta que reducen la ingesta de proteína y de fibra, importantes responsables del sentimiento de hartazgo. La sensación de estar hambriento que se deduce puede conducirnos a pegarnos atracones poco recomendables.

Repostería

Los aficionados a cocinar postres con los que sorprender a sus invitados también tienen un problema si prescinden del gluten, que significa no utilizar una harina que tiene un efecto determinante en la elevación, estructura, grosor y estructura del postre horneado. El aspecto de este tipo de alimentos sin gluten es diferente, con una consistencia más gruesa, pesada y en ocasiones desmenuzable.

El gluten que se ha presentado como un enemigo de la salud no es tal, y contribuye a mantener una dieta muy equilibrada con las cantidades de fibra y proteínas adecuadas. Además, hemos de tener presente que todo lo libre de gluten no significa que sea saludable, por lo que lo conveniente es variar y no eliminar en lo posible ningún alimento de nuestra dieta.

 

Fuente: El Diario Vasco

http://guiagastronomika.diariovasco.com/noticias/gluten-201503020959.php