En los pacientes asmáticos que además acompañan esta patología con sobrepeso u obesidad, es indicación bajar de peso en forma paralela al tratamiento del asma.

En los asmáticos la dificultad para respirar, se ve aún más comprometida, si el peso corporal está por encima del IMC (Indice de Masa Corporal), ya que la entrada de aire, se ve afectada. El aumento de la frecuencia cardíaca en el paciente con obesidad es mayor que en el paciente que mantiene su peso adecuado. El corazón necesita bombear más frecuentemente, para poder distribuir la sangre y el oxígeno en todo el organismo, resultando más complejo este mecanismo de oxigenación.

El orden en los horarios de las ingestas, sumado a la selección de una correcta alimentación, facilita el manejo del paciente asmático.

Se recomienda el control de las grasas y de los azúcares. La restricción en las grasas le van a permitir controlar el apetito, ya que estas producen un efecto estimulador del mismo.

Cuanto menos grasa incorpore en la alimentación menos apetito va a sentir y de esta manera el control de las cantidades será mejor, facilitando el descenso de peso.

El control de los azúcares y la sustitución por endulzantes, le permitirá, por un lado, limitar así el ingreso calórico, por lo tanto el control del peso, y por otro lado, respetar la recomendación en las personas con enfermedades respiratorias, de evitar los azúcares, disminuyendo la demanda de oxígeno para su combustión.

De igual manera, se recomienda evitar aquellos alimentos que tienen componentes alergénicos, como el pescado, las frutillas, el kiwi, los granos integrales, el tomate, etc, como medida preventiva.

Veamos algunas recomendaciones que lo van a ayudar para el control del peso y mejorar su capacidad respiratoria:

-Planifique un menú semanal, de esa manera podrá seleccionar los alimentos,  visualizando su alimentación semanal de manera integral, no el día a día, le permitirá comprar los alimentos correctamente.

-Comience su día con un buen desayuno (infusión con edulcorante, lácteos descremados, cereales sin azúcar, panes, yogurt descremado, mermeladas sin azúcares, fruta fresca)

-Sírvase sólo la porción que va a comer, utilice siempre platos porciones más pequeñas de alimentos que lo habitual y retire los alimentos de su mesa.

– No esté más de 4 horas sin ingerir algún alimento, de esta manera el control del apetito será mejor.

– Lleve un registro por escrito en las primeras semanas, si utiliza alimentos alergénicos anótelo y evalúe los resultados. Si no fueron tolerados correctamente, marquelos en su registro con resaltador u otro color. Evítelos y lléveselo a su Médico al próximo control.

– Tome entre 8 a 10 vasos de agua por día

– Después de comer trate de caminar, sentarse en un sillón, no se acueste inmediatamente, al finalizar la comida.

 

 

Fuente: Nutrar. Prevención&Salud Plena

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