Miembros del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn) acaban de descubrir que la oleiletanolamida (componente natural derivado de los ácidos oleicos y producido en el intestino delgado), además de inhibir el apetito, es capaz convertir la grasa mala(tejido adiposo blanco) en buena (grasa marrón). Un hallazgo que abre las puertas al diseño de terapias antiobesidad más efectivas.

Este estudio,coordinado por los doctores Juan Suárez y Fernando Rodríguez de Fonseca, del Hospital Regional Universitario de Málaga, en colaboración con los doctores Carlos Diéguez y Rubén Nogueiras, del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela (CHUS), permitió demostrar que los agonistas Beta-3 adrenérgicos y la oleiletanolamida potencian la reducción de la ingesta de alimentos y la ganancia de peso corporal mediante un mayor gasto energético. Efectos que se asocian con una disminución de la masa grasa y la reducción de los niveles de triglicéridos y colesterol en plasma.

Las conclusiones a las que llegaron tras suministrar agonistas Beta-3 adrenérgicos y oleiletanolamida a roedores durante seis días fueron que la administración conjunta de ambos era más efectiva en la reducción de ingesta de alimentos que la administración independiente de cada uno de ellos.

Las investigaciones llevadas a cabo en las últimas décadas han demostrado el fracaso casi absoluto de la farmacología tradicional basada en monoterapias para el tratamiento de la obesidad. De ahí que los esfuerzos, en la actualidad, se centren en el desarrollo de terapias combinadas aplicadas a la ingesta de alimentos y al gasto energético para incrementar su nivel de éxito.

Así lo demuestra el presente estudio en el que se explica que los β3adrenérgicos por si solos ejercen un efecto muy bajo en el gasto de energía en humanos. Y en el que se deja constancia que combinar la estimulación de los agonistas Beta-3 adrenérgicos con oleiletanolamida podría ser útil para remodelar el tejido adiposo y para reducir los efectos cardiovasculares no deseados de los fármacos antiobesidad.

(Diario ABC)