Te pasas horas delante de un ordenador y eso da lugar a que el hambre apremie en más de una ocasión a lo largo de la jornada de trabajo. Es en esos momentos de aburrimiento, cuando te diriges con tu estomago rugiente a la máquina de snaks de la oficina y sacas la primera “guarrería” que más te llame la atención: una bolsa de patatas fritas o tal vez una suculenta chocolatina.

El problema es que estos “aperitivos basura” repercuten en el cuerpo y en la salud. Por ello, la dietista y nutricionista de la clínica Alimmenta Juana María González propone cinco estrategias para que puedas dejar de consumirlos. Nadie dijo que fuera fácil, pero con algo de esfuerzo es posible conseguirlo.

“La grasa es el nutriente que menos sacia, así que es recomendable las comidas cocinadas de forma ligera”

1. Desayunar en casa

Es cierto que a veces se tienen horarios imposibles y el despertador suena cuando aún no ha amanecido, pero intentar tomar algo antes de salir de casa podría ser clave para después no caer en la tentación.

“El desayuno debe contener suficiente energía y eso es fácil de conseguir” explica la nutricionista. Para ello, es importante que la primera comida del día contenga cereales y, si los eliges integrales, “aportas carbohidratos de combustión lenta y un alto contenido en fibra”, añade. La fibra te ayudará a retrasar la sensación de hambre durante la mañana. Su recomendación: pan integral y cereales enteros como, por ejemplo, copos de avena.

2. Tomar un tentempié

Ojo, nada de chocolates, caramelos, patatas, bollos… Hay que intentar tomárselo en serio y ser fuerte. Al principio cuesta y es posible que llegue la hora de la comida y el estómago no pare de rugir. Para evitarlo es donde una versión alternativa y sana de snack entra en juego. Según González, “los alimentos más recomendables son frutas, un puñado pequeño de frutos secos, un yogur o un bocadillo”.

“Desayunar fuerte o una buena hidratación es indispensable para no caer en la tentación.”

3. Beber agua

Hidratarse bien es una de las principales premisas para no sentir la irremediable necesidad de darse un paseíto hasta la máquina surtidora. “Principalmente con agua y también infusiones”, señala González.
También recomienda hacerlo a tragos cortos y con regularidad para mantenernos saciados. Así que es recomendable tener una botella de agua cerca.

4. Comer de manera regular

Lo que no se puede hacer es tener una alimentación con más altibajos que una montaña rusa y luego pretender ser fuerte. Irse a la cama sin cenar la noche anterior hará que la mañana siguiente nos levantemos con hambre y queramos engullir todo lo que esté a nuestro alcance.

“Para tomar un tentempié, los alimentos más recomendables son frutas, un puñado pequeño de frutos secos, un yogur o un bocadillo”

Por ese motivo, la experta hace hincapié en la necesidad de ser regular y mantener un orden. Esta es la forma de reducir la ansiedad y las ganas de picotear durante todo el día. Para tomar un tentempié, los alimentos más recomendables son frutas, un puñado pequeño de frutos secos, un yogur o un bocadillo.

5. Recordar los vegetales

Vale, no a todo el mundo le apasionan de la misma manera o le resulta tan fácil incorporarlos a su dieta diaria, pero hay que buscar las mañas para incluirlos, porque también ayudan a aumentar la sensación de saciedad. La experta explica que la ración debe ser de unos 200 gr por plato.
“La grasa es el nutriente que menos sacia, así que potencia las comidas cocinadas de forma ligera, acompañadas de una fracción de cereales o legumbres para aportar suficiente energía y no te olvides de añadir carne, pescado, huevos o legumbres por el mayor poder saciante de las proteínas frente a las grasas o los carbohidratos”, concluye Juana María González.

Alejandra Sánchez Mateos

Fuente: diario “La Vanguardia”

Fotografía: diario “La Vanguardia”

http://www.lavanguardia.com/vivo/nutricion/20170130/413631677969/como-dejar-de-picar-comida-basura.html