Pablo Barcina, diestista nuticionista y miembro del Colegio Oficial de Castilla y León, te da unas claves para que la alimentación mejore nuestra vida

A pesar de que de momento no disponemos de la pastilla que tomaba Bradley Cooper en la serie «Sin límites» gracias a la cual su cociente intelectual aumentaba exponencialmente, sí podemos «moldear» (neuroplasticidad) e incluso «incrementar» (neurogénesis) de alguna manera la estructura de nuestro cerebro a través de ciertos hábitos, entre los que se encuentran los dietéticos.

Dejando a un lado la neuroplasticidad, vamos a centrarnos en la neurogénesis, término al que apuntábamos al utilizar la expresión «incrementar nuestra estructura cerebral».

¿Pero qué es la neurogénesis?

Como su nombre nos indica, es el proceso a través del cual el ser humano puede generar nuevas neuronas en su cerebro. Sí, ha leído bien, generar nuevas neuronas. En este momento puede que se esté preguntando, «¿pero no se suponía que la carga de neuronas era estática y que se iban perdiendo a lo largo de la vida de modo irreversible? Bueno pues se ha comprobado que en ciertas regiones de nuestro cerebro tiene lugar esta regeneración neuronal, zonas además ligadas con el estado de ánimo, procesos depresivos, memoria, etc. Se ha visto que una mayor neurogénesis en estas regiones, mejora la memoria o el estado de ánimo entre otras características.

“Un hecho tan capital como alimentarse ha de tener por fuerza una repercusión sobre el cuerpo y sobre el cerebro.”

¿Pero qué tiene que ver esta neurogénesis con la dieta? Bueno pues también se ha visto que determinados hábitos favorecen este proceso de regeneración neuronal, entre los que se encuentran los hábitos dietéticos. Aunque aún nos queda mucho por saber, parece que los polifenoles o los ácidos grasos omega 3 de los alimentos podrían favorecer esta neurogénesis. En contraposición a los productos refinados y ultraprocesados con exceso de energia, grasas trans y azúcares simples, relacionados con una inhibición de esta regeneración neuronal.

Podríamos hacer un esquema resumen respecto a las recomendaciones dietéticas y la neurogénesis.

“Fritos y comidas industriales, poco recomendables para incrementar las neuronas.”

Si queremos incrementar nuestra neurogénesis convendría aumentar el consumo de polifenoles derivados de frutas, frutos del bosque, verduras y hortalizas en general, así como de ácidos grasos omega-3 derivados de frutos secos y pescado azúl sobre todo. También convendría apartar el azúcar blanco o productos ultra procesados ricos en grasas trans, como precocinados, bollería, snacks o comida basura. Por último, decir que una ingesta ajustada energéticamente y quizá ligeramente hipocalórica podría favorecer también esta neurogénesis.

Como conclusión, podemos extraer que un estilo de vida saludable formado por un conjunto de hábitos (dietéticos, de actividad física, junto con la ausencia de estrés, consumo de tabaco, alcohol u otras drogas) no solo van a aumentar nuestras probabilidades de tener más esperanza y calidad de vida si no que van a incrementar nuestra «neurosalud» (memoria, estado de ánimo o capacidad cognitiva).

Pablo Barcina.

Fuente: diario “El Norte de Castilla”

Fotografía: “El Norte de Castilla”

http://www.elnortedecastilla.es/sociedad/salud/201605/22/influye-dieta-nuestro-estado-20160517093206.html