La actividad física es muy importante en la infancia porque proporciona múltiples beneficios físicos, psicológicos y sociales: fortalece los huesos y músculos, mejora el estado anímico, previene enfermedades, incrementa la autoestima, el rendimiento escolar, la integración social, y el trabajo en equipo, ayudándoles a crecer sanos y fuertes. Además, la práctica del deporte enseña a convivir, a seguir las reglas, la regulación de hábitos, estimula la higiene y la salud y la responsabilidad en los niños.

La gimnasia en el colegio, los juegos en el recreo y las actividades deportivas extraescolares forman parte de un proceso de socialización. La educación física es una herramienta fundamental para la salud que ha de impulsarse desde la familia y desde los centros escolares.

Combinar una alimentación sana y equilibrada con la realización de una actividad física moderada diaria son la mejor manera de prevenir la obesidad infantil equilibrando las calorías ingeridas con las que se queman.

Consejos

Nutrición. Los niños tienen un requerimiento extra de energía porque utilizan más grasa y menos carbohidratos durante la práctica de la actividad física, Las ingestas tienen que incluir, además de proteínas (pescado, huevos, carnes, lácteos…), carbohidratos (cereales, pasta…) y vitaminas (frutas, verduras…), grasa sana proveniente de carnes, aceites, quesos, nueces… Del valor calórico total los hidratos de carbono, fuente de energía fundamental, tienen que suponer el 55-60%, la proteínas el 10-15% y las grasas 25-30%. En definitiva un dieta variada completa y variada.

Minerales. No hay que olvidar el calcio (lácteos y verduras de hoja verde oscura) , que les da vitalidad, y el hierro (carne o huevos), muy importante para fortalecer los huesos. Hay que incluir un lácteo, una pieza de fruta y tostadas de pan o cereales (ricos en hidratos de carbono, fibra y bajos en grasa)

Hidratación. prestando especial atención a la hidratación en ambientes de mucho calor o elevada humedad. Durante la práctica de ejercicios prolongados tienen que beber líquido cada 15 o 20 minutos aunque no tengan sed. Es recomendable que incluyan las bebidas pequeñas cantidades de cloruro de sodio y que tengan buen sabor.

Horarios. Es aconsejable realizar cinco comidas al día en horarios regulares para mantener los niveles de azúcar.

El desayuno. Es fundamental para los niños deportistas porque les proporcionará la energía necesaria para comenzar el día después de varias horas sin ingerir nada. Además, el desayuno ayuda equilibrar el reparto de alimentos del resto del día.

Precauciones

Si el niño tiene tendencia al sobrepeso hay que consultar con el pediatra para adecuar la alimentación y la actividad física más acorde con su composición corporal

El deporte debe practicarse en su justa medida, evitando los excesos que pueden provocar daños en el sistema inmunológico, facilitando infecciones. No hay que olvidar que un niño crecerá lo que está estipulado en sus genes por mucho deporte que haga.

 

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